¿ Es Posible Otro Mundo ?
Por Ana Elena Obando, Whrnet
La violencia contra las mujeres al interior del Campamento de la Juventud reveló una forma de sexismo, ya anteriormente denunciado en Foros anteriores por compañeras feministas como exclusión o falta de incorporación de la perspectiva de género como eje transversal. El presente artículo analiza algunas de las contradicciones al interior del Foro Social Mundial, particularmente aquellas relacionadas con la reproducción de los valores patriarcales y presenta los retos que tenemos como movimientos en resistencia para construir una visión holística de otro mundo posible.
Contradicciones de la Revolución
Al tiempo que las fuerzas fundamentalistas religiosas y económicas se unen intercultural y transnacionalmente para reforzar valores y establecer acciones que atentan contra los derechos y libertades de todos los seres vivientes, los diversos movimientos políticos, culturales, espirituales, ecológicos y sociales de todas las regiones del planeta convergen en resistencia dialogando, bailando, analizando, soñando, meditando, discutiendo, navegando e intentando construir nuevos paradigmas que tiendan a la construcción paralela de otro mundo posible.
Y en ese proceso de construcción donde miles de personas van poniendo su grano de esperanza, existen limitaciones y contradicciones, algunas superables a corto plazo y otras que demandan un cambio de lógicas, visiones, valores y prácticas patriarcales.
La primer contradicción que encontré fue que el común denominador entre los movimientos en resistencia es su oposición generalizada al capitalismo neoliberal, a la militarización, a las guerras, y a la destrucción del medio ambiente, más no a una de las expresiones del patriarcado que va entrelazada con las anteriores: los fundamentalismos, particularmente los religiosos.
Las feministas latinoamericanas, a través de la Campaña de la Articulación MERCOSUR, introdujeron el tema de los fundamentalismos en el Foro Social Mundial; tema que no forma parte estructural de la discusión política del Foro, a pesar de la amenaza que representa para la democracia y los principios de igualdad y diversidad de identidades y de pensamientos. Todas las personas somos víctimas de la guerra, pero también de las alianzas entre los distintos fundamentalismos políticos, económicos, e ideológico-religiosos. El discurso fundamentalista que manejó la derecha para ganar votos durante las pasadas elecciones en los Estados Unidos, es contrario a los principios más básicos de los derechos humanos, porque apela al control de los cuerpos, las sexualidades de las personas LGTBI y la perpetuación de valores que pretenden mantener especialmente a las mujeres sus roles tradicionales. Más de la mitad de la población norteamericana compró dicha retórica que parece estar por encima del concepto de ciudadanía y del principio de igualdad y que cada día gana legitimidad y recursos en otros espacios.
Sería incoherente para los movimientos en resistencia luchar solamente contra el fundamentalismo económico y político del imperialismo estadounidense, mas no contra el religioso. Todos las expresiones del fundamentalismo se alimentan entre sí y nacen de una misma lógica que confiere verdad absoluta a sistemas económicos como el capitalismo, a sistemas políticos fascistas como el de Estado Unidos, o a sistemas religiosos confeccionados a la medida e intereses de una élite corporativa que gana dinero exportando guerra, militarización y muerte con autorización de Dios.
Habrá que diferenciar al interior de los movimientos cuáles son las actitudes o tendencias que confieren carácter absoluto a sus puntos de vista para determinar con cuáles grupos religiosos no fundamentalistas es posible trabajar por otro mundo posible. Recordemos que la corriente de la teología de la liberación ha apoyado causas justas y luchado contra algunos fundamentalismos. Para ello es necesario abrir debates al interior del Foro sobre el rol político e ideológico de los grupos religiosos y su compromiso con una ciudadanía que incluya a todas las personas. También habrá que discutir si lo que se impulsa es una lucha parcial que nuevamente deja por fuera el debate y modificación de las relaciones desiguales de poder entre la diversidad de hombres y mujeres y si la visión de revolución incluye el aporte y la experiencia desde los diversos feminismos.
La segunda contradicción que observé fue el Manifiesto de Porto Alegre, elaborado por 18 activistas hombres y 1 mujer, en el cual se establecen 12 puntos que sintetizan lo que el Foro supuestamente propone globalmente.
En primer lugar, sabemos que el FSM es un espacio abierto de encuentros y de articulaciones, no una instancia representativa de la sociedad civil mundial, por lo que nadie puede arrogarse el derecho de hablar a nombre de toda la colectividad, como lo hicieron quienes realizaron dicho Manifiesto. Este hecho tiene importancia en cuanto revela una práctica de poder asimétrico, antidemocrático y sexista que se ha venido observando a lo largo de otros foros y que lejos de aportar a la creación de otros modelos de sociedad, parecer replicar la lógica que pretende deconstruir.
En segundo lugar, debe notarse que entre los puntos del Manifiesto se incorporó la lucha por las políticas públicas contra todas las discriminaciones como uno de los temas. Sin embargo, las otras medidas tales como: anular la deuda pública de los países del Sur, alcanzar pleno empleo y protección social, desmantelar paraísos fiscales, adoptar el comercio justo, la soberanía y la seguridad alimentaria, prohibir las patentes de seres vivos y conocimientos, no privatizar el agua, democratizar las organizaciones internacionales, garantizar el derecho a la información y el derecho a informar, desmantelar bases militares extranjeras, y poner fin a la destrucción ambiental, aparecen como si fuesen neutrales en términos de género, es decir, como si todas esas medidas no afectaran en forma desproporcionalmente desigual a las mujeres y originaran discriminaciones imposibles de eliminar con políticas públicas.
Lo anterior indica la falta de incorporación de una perspectiva de género feminista en el tratamiento de los temas, pues se tiende a pensar que son independientes de la condición de subordinación de las mujeres, aunque seamos la mitad de la población mundial, las más empobrecidas y desempleadas, con menos acceso a la información, o quienes suplimos los servicios que se privatizan, entre otros.
El hecho que éste pequeño grupo del Manifiesto haya incluido la lucha contra las discriminaciones, no implica que éstos o el resto de los movimientos que confluyen en el FSM estén concientes de la interacción de las múltiples opresiones que conllevan los diferentes sistemas de dominación y explotación, así como de la necesidad de transversalizar la perspectiva de género feminista en sus luchas como un pilar fundamental para la resistencia.
Ello refleja las contradicciones de una resistencia compartamentalizada y poco democrática así como el trabajo de concientización que aún falta por hacer con los otros movimientos de la sociedad civil. Significa por lo tanto, que a las feministas nos toca nuevamente la triple jornada en esta construcción de otro mundo posible, es decir, la resistencia dentro de la resistencia. Por lo tanto, tendremos que continuar luchando contra las diversas expresiones del patriarcado capitalista al tiempo que fortalecemos el movimiento hacia el interior y además permanecer concientizando a quienes creen que la revolución es posible sin integrar la cosmovisión feminista. ¿Paciencia revolucionaria? como dicen las brasileñas, o ¿ una forma de maternidad forzada ? Usted escoge.
La tercer contradicción se basa en los ejes transversales de género y diversidad que teóricamente atraviesan las actividades del FSM, pues la lógica de la guerra pública y privada contra las mujeres, las formas en que se expresa el capitalismo neoliberal empobreciendo mayoritariamente a las mujeres, la mercantilización y privatización de sus cuerpos así como la destrucción de la naturaleza, entre otras, provienen de actuaciones legitimadas y promovidas por la ideología patriarcal capitalista.
Si bien las feministas hemos ganado espacios propios al interior del FSM, éste año representado por los diversos paneles así como por los debates feministas al interior de El Barco la Diversidad, la realidad es que las mujeres seguimos navegando entre nosotras y con nosotras, incorporando en alguna medida las agendas, preocupaciones y perspectivas de otros movimientos sin que éstos hagan lo mismo con las nuestras.
En ese sentido, tenemos pendiente el reto de cómo operacionalizar en la práctica la llamada transversalidad en diferentes espacios, porque en el nivel institucional ha resultado en políticas que agregan la palabra "mujer" sin respaldo presupuestario ni comprensión real de la perspectiva, o en una apropiación técnica del término género como sinónimo de mujer, que es más una moda que una forma de mejorar la situación de las mujeres. En el ámbito civil pareciera que dicha palabra se entiende como la suma de personas excluidas (movimiento LGBT y feminista) cuyos temas, intereses y necesidades siguen siendo vistos como marginales y especiales y no como parte integral de una lucha revolucionaria, como en el caso del FSM. Así se asignan espacios para que cada grupo excluido debata sus problemas, más cuando se tratan temas "generales" como la globalización neoliberal, por ejemplo, la pobreza de las travestís o su falta de acceso al mercado laboral formal, no se menciona.
Según Les Pénélopes, de los 570 eventos que acontecieron el primer día del Foro, sólo 25 estaban relacionados directamente con los derechos de las mujeres, es decir el 4% del total y éstos estuvieron relacionados en general con temas de sexualidad, las luchas del movimiento LGBT y la violencia contra las mujeres. Muy pocos bregaron con el impacto de la guerra en las mujeres, la economía solidaria, o los nuevos retos de la globalización.
Aunque claro que hubo foros y reuniones donde se analizó la condición de género de las mujeres en relación con la economía mundial, la educación, la ciudadanía, las políticas y presupuestos públicos. Además, los Diálogos Feministas, dos días previos al FSM, versaron sobre las interconexiones de las múltiples opresiones que surgen de las fuerzas de globalización neoliberal, guerra, conflicto, militarismo y militarización, y fundamentalismos.
Pero de lo que se trata es que no siempre seamos las feministas las que tengamos que estar debatiendo cómo afecta la guerra o la globalización a la mitad de la población mundial o en cuál forma contribuimos con la economía solidaria o con la lucha anti-imperialista. La construcción social, política, cultural y espiritual de los movimientos en resistencia pasa por que las personas entiendan y debatan en cada tema las diferentes formas en que los sistemas de dominación y opresión discriminan, excluyen y explotan en forma desigual a mujeres y hombres de todas las clases, razas, etnias, culturas, castas, sexualidades, identidades y expresiones de género, entre otras. No basta con reconocer a la otra o al otro, aunque es un primer paso importante, se precisa tener una visión mínimamente común de un mundo diferente para saber hacia donde nos dirigimos y qué tipo de acciones requerimos para llegar a ello.
Al igual que creo que el racismo debe ser trabajado por quienes piensan que su raza o etnia es superior, el sexismo debe ser deconstruido por quienes creen que pueden llamarse revolucionarios al tiempo que omiten de la discusión las formas en que el sistema más antiguo de dominación anterior al capitalismo opera.
La democratización del FSM no solamente consiste en el intercambio de agendas, sino en una verdadera asimilación de la perspectiva interseccional feminista; esto es, en realizar las conexiones e interacciones que existen entre todos los sistemas de opresión no sólo a nivel político sino también a nivel personal. Porque si la revolución no pasa por el cuerpo, la mente y el espíritu al mismo tiempo, no estamos construyendo una nueva realidad paralela, sino mas bien recreando otro mundo imposible de lógicas, prácticas y valores que contribuyen a ampliar todas las formas de discriminación, exclusión y marginación que pretendemos erradicar.
En un artículo publicado en ALAI por César Pineda, se señalaron otras contradicciones emanadas de una reunión que varias grupos y personas tuvieron con los miembros del Consejo Internacional del Foro. No voy a comentarlas, pero me parece importante difundirlas para ir pensando cómo resolverlas. Entre ellas están: "...Que es poco ético y contradictorio que varias agencias o empresas multinacionales como Fundación Ford o el Banco Santander financien el FSM; que el Foro no debe ser utilizado por ningún grupo o personalidad para impulsar una agenda de reformas a los organismos políticos (ONU) o financieros (OMC) internacionales; que el foro tiene el deber de radicalizar las formas organizativas que favorezcan la construcción de redes, el impulso de acciones y el diálogo entre movimientos; que el foro debe imaginar mecanismos que permitan participar de manera más equilibrada a los movimientos asiáticos y africanos y terminar con la exclusión explícita de actores tan importantes como el EZLN; y que el Foro debe ser un instrumento más eficaz para objetivos concretos, como detener la invasión estadounidense en Irak."
Las incoherencias ideológicas se dan en todos los movimientos, pero el aprendizaje político-personal es un proceso que demanda trabajo individual y colectivo a la vez. Si lo que pretendemos una revolución holística debemos regirnos por principios éticos como el respeto, la libertad, la responsabilidad, la diversidad, la autonomía, la no jerarquización entre los seres, la transparencia, la justicia, el amor y otros que habrá que ir agregando. Quizá sería clave pactar un marco ético mínimo entre todos los movimientos antes de realizar propuestas y estrategias conjuntas. De lo contrario, siempre habrá una contradicción entre la dimensión política y la personal y muchas personas seguirán luchando políticamente contra la globalización, pero actuando personalmente bajo la ética capitalista del individualismo liberal.
Ahora bien, no puede negarse que durante los años del proceso de construcción del Foro, ha habido un aprendizaje colectivo en términos de reconocimiento de otros grupos, movimientos y colectivos, un intercambio, una intención de dialogar y acercarse, una fuerza inspiracional que genera una especie de contra-poder, aunque todavía no hay tantas alianzas estratégicas entre diversos movimientos para temas concretos como desearíamos y ese es otro de los retos pendientes.
Las feministas seguiremos manteniendo los diálogos de y entre todas nosotras a la vez que requerimos legitimar nuevos espacios con otros movimientos, ya sea dentro o fuera del FSM. Dicho espacios deben ir más allá del reconocimiento para tratar de articular estrategias en temas concretos al tiempo que se trabaja colectivamente la dimensión político-personal.
Campamento de la Juventud: Somos Mujeres, No Mercadería
Alrededor de 35000 personas, entre estudiantes, artesanas, músicos, profesionales, feministas, punks, gays, lesbianas, vendedores de comida, agua, discos, camisetas, pinturas, inciensos, tambores, collares, y mucho otro público joven conformaron el Campamento Internacional de la Juventud durante el Foro Social Mundial.
Un arco iris de tiendas de campaña, hamacas, humos sagrados, gente bañándose al aire libre, banderas, fotos de Bush con la esvástica, exposiciones, espacios culturales y de salud, discusiones, meditaciones, y las constantes imágenes en venta del Ché Guevara, Marx y Bob Marley, eran parte de lo que se observaba al caminar por el parque de la armonía. Todo parecía transcurrir bajo otra dimensión paralela de múltiples posibilidades hasta que supimos que los valores patriarcales seguían también reproduciéndose por quienes pretenden ser los más revolucionarios: algunos hombres jóvenes, quienes hostigaron y violentaron a las mujeres como si fuesen objetos de su propiedad privada.
Esto hecho abre la cuarta contradicción que obviamente no está desligada de las anteriores. Muchos de los Ché Guevaras del siglo XXI, que están muy lejos de ser como su líder, se oponían a la militarización al tiempo que violentaron a las mujeres al interior del campamento de la juventud. Quizá no entienden aún que uno de los propósitos inherentes a la militarización es el control sobre la sexualidad de las mujeres y ven desligada una lucha de la otra porque ello les asegura mantener sus privilegios de género. Si comprendieran que cada vez que una mujer es violentada, tratada como un objeto sexual, o de alguna forma discriminada, la clase dominante se perpetúa más en el poder, talvez harían conciencia de cómo sus actos personales afectan políticamente el avance de otro mundo. Pero ello requiere un trabajo sobre su masculinidad, un cuestionamiento sobre las prácticas de poder que ejercen sobre sus compañeras de lucha.
Dicho campamento ha pretendido ser un laboratorio de prácticas socialmente transformadoras, una reinvención de las relaciones políticas y de la vida en sociedad. Es decir, un espacio donde toda la teoría del FSM supuestamente se practica. Y digo que ha pretendido ser porque desafortunadamente se registraron alrededor de 90 casos de violencia contra las mujeres jóvenes, que fueron desde el acoso verbal, la intimidación, el asedio sexual en los baños públicos a través de masturbaciones de los hombres, miradas, filmaciones de mujeres desnudas, hasta la violación propiamente dicha.
A raíz de ello, en la noche del sábado 29 de Febrero, el grupo de mujeres jóvenes feministas del campamento organizaron la marcha contra la violencia que estaban sufriendo muchas de las mujeres que allí acampaban. Hombres y mujeres solidarias se unieron caminando por todo el lugar bajo consignas tales como: "La violencia contra las mujeres no es mundo que la gente quiere" o "nuestra lucha es cada día, somos mujeres, no mercadería". Ello marcó un hito importante de cómo se espera que sean las relaciones políticas entre mujeres y hombres no sólo al interior de dicho campamento más en la construcción cotidiana de otro mundo posible.
Además de la marcha, que tuvo diversas reacciones de apoyo y de burla de algunos hombres, se recomendó a las mujeres que no circularan solas por el campamento, sino en grupo. Igualmente se creo un mecanismo de defensa llamado Brigadas Lilas, que consistió en que algunas mujeres portaran un pedazo de tela lila en el brazo para que las jóvenes que sufrieran cualquier abuso pudieran identificar quienes las podían apoyar. Otra de las medidas que se tomaron fue la apertura de espacios de recepción de denuncias tanto en el Laboratorio de Acción Feminista como en el Bote de la Diversidad.
La falta de seguridad al interior del campamento constituyó uno de los elementos que señalaron como facilitadores de la violencia. Muchos hombres que no estaban inscritos en el Foro tenían acceso libre al campamento, lo cual puso en evidencia la necesidad de mejorar los sistemas de control y seguridad para el futuro. Asimismo, el hecho que sólo uno de los agresores pudo ser detenido por la policía, mostró la falta de mecanismos para ayudar a identificar a los perpetradores de dicha violencia. Sin embargo, sabemos que más que medidas de seguridad, se requiere un trabajo profundo de concientización con la población masculina joven y también adulta. Es hora que los hombres que se dicen revolucionarios trabajen revisen las lógicas y valores masculinizados detrás de sus actuaciones.
Las reacciones de varias mujeres con las que hablé en el campamento fueron de tristeza, frustración y rabia. Ellas manifestaron que un espacio que permitía o toleraba la violencia contra las mujeres no podía luchar por otro mundo posible y se mostraron molestas porque no habían condenado a los agresores. Otras se preguntaban si otro campamento era posible pues se habían sentido invadidas, irrespetadas y violentadas durante toda la semana.
Curiosamente, la mayoría de los hombres jóvenes que entrevisté al día siguiente de la marcha, expresaron su solidaridad con las compañeras agredidas y con la lucha feminista en general. No señalaron las contradicciones ideológicas como si lo hicieron las mujeres, ni se mostraban molestos o indignados, aunque si estaban informados sobre las reinvindicaciones feministas en general. Es posible que muchos apoyen el discurso feminista en tanto les dejen tratar a las mujeres como objetos sexuales en la práctica y otros verdaderamente entienden la interconexión de los diversos sistemas de dominación.
Algunos muchachos directamente dijeron que era responsabilidad de las mujeres prevenir las agresiones, pues eran ellas quienes las provocaban con su conducta y que éstas deberían saber que era arriesgado compartir los baños públicos con los hombres. Varios incluso propusieron baños separados como solución a la violencia al igual que las personas racistas han propuesto espacios separados para las diversas razas/ etnias como solución al racismo. Si leyeran a Marx encontrarían aquella frase que dice que no puede liberarse quien oprime a otras personas.
Es urgente que el Comité Organizador del FSM revise no sólo las metodologías sino la visión que se impulsa de otro mundo posible, ya que los modos sexistas de pensamiento y sentimiento siguen presentes y contradicen el propósito de la lucha. La violencia acontecida es parte del continuum del sexismo que las feministas vienen denunciando desde el primero foro.
Se tendrán que tomar medidas para tener paridad de género en cada panel, como ya se ha solicitado, lograr metodologías inclusivas de las múltiples opresiones e identidades, operacionalizar la perspectiva de género feminista como un eje transversal, pero sobretodo hacer conciencia entre los diversos movimientos que el patriarcado es el sistema más antiguo de dominación y explotación que afecta desigualmente a todos los seres vivientes del planeta tierra y que sin su eliminación todos los otros sistemas mutarán hacia formas sofisticadas de opresión más no desaparecerán.
Las sociedades antiguas no eran capitalistas pero tenían sistemas jerárquicos que otorgaban más poder a los hombres, al igual que hoy en día. No es posible eliminar el patriarcado sin combatir la globalización capitalista y los otros fundamentalismos, pero si sólo cambiamos uno de los sistemas, ello no mejorará las vidas de la mayoría de los y las seres humanas.
El capitalismo ha sido capaz de bregar con sus crisis económicas sin trastocar las relaciones sociales de opresión que dan base al patriarcado. El feminismo socialista intenta hacer un replanteamiento que nos podría servir para cuestionar ambos sistemas. El feminismo liberal, por el contrario, a través de legislaciones y algunas políticas de igualdad de oportunidades, pareciera reducir brechas entre hombres y mujeres, pero ha dejado intacta la opresión económica que mata miles de mujeres y niñas cada día.
Todos los movimientos estamos en crisis porque no hemos incorporado las visiones, prácticas y análisis de los otros, porque no hemos trabajado la dimensión personal junto a la política y porque muchos han sido cooptados e institucionalizados. Podemos aprender de las experiencias y teorías de años de lucha de los movimientos de la sociedad civil. Cada uno tiene mucho que aportar al proceso.
En lo que a los feminismos corresponde, se puede aprender del feminismo marxista que en su objetivo por eliminar el capitalismo como base de nuestra opresión, nos ha ayudado a entender la relación entre familia y capitalismo, la desvalorización del trabajo doméstico de las mujeres y la diferente opresión de clase entre las mujeres, aunque al centrarse tanto en la producción ha dejado por fuera el análisis de la reproducción, y el análisis interseccional entre las categorías de género y raza. Pero es desde allí que podemos sacar las herramientas para cuestionar la acumulación del ingreso y el capital, es decir, del neoliberalismo, que no es más que una especificidad del capitalismo que jerarquiza el capital e invisibiliza la fuerza de trabajo, especialmente la de las mujeres.
El feminismo radical complementa al anterior por su análisis de la reproducción, los derechos sexuales, el placer, las opciones sexuales, las identidades de género, la reconstrucción de las sexualidades, así como conceptos de autoderminación, uso de los cuerpos y libertad de coerción y violencia. Aunque tímidamente incorpora el análisis de raza y clase que es necesario y urgente, está impulsando la lucha contra los fundamentalismos y la conciencia que ya no es posible asignar identidades dicotómicas inamovibles a mujeres y hombres.
El feminismo socialista por su lado, nos aporta la lucha conjunta de dos sistemas de opresión que actúan conjuntamente: el patriarcado capitalista, y nos ayuda a entender la división sexual del trabajo así como las opresiones en los ámbitos público y privado, aunque se le critica que no toma en cuenta las comunalidades y diferencias entre las mujeres al tener un punto de partida que crea un paradigma de las más oprimidas.
No se trata de una competencia de víctimas para ver quienes son los o las más oprimidas, sino de construir una visión integral u holística de un mundo que no excluya, jerarquice, marginalice, oprima o discrimine a ningún ser vivo.
La falta de democratización de las estructuras políticas del FSM, conlleva el peligro de la división de luchas y por ende del debilitamiento de toda una sociedad civil, lo cual ayudaría a perpetuar aún más las discriminaciones, exclusiones y opresiones que pretendemos erradicar. La revolución está en construcción y su realización es responsabilidad de todas las personas que habitamos el planeta tierra.
Bibliografía
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http://www.mst.org.br/informativos/especiais/FSM/ultimas22.htm
Haralanova, Christina. "Is there an equal space for women's rights discussions at the Forum ?." Le Penelopes. 29 de Enero, 2005
http://www.penelopes.org/Anglais/xarticle.php3?id_article=1213
Modemmujer. "Compendio informativo: Lucy Garrido, Soledad Jarquin, Sally Burch, Radio Internacional Feminista, Ana Rivera." Modemmujer. Subió a conferencia el 07 de febrero del 2005
http://www.modemmujer.org/docs/19.170.htm
Obando M. Ana Elena. "Feminismo(s) y Derecho." Ponencia presentada en el Seminario "Derechos Sexuales y Reproductivos en Acción. Profamilia, Bogotá, Colombia. 12 de Septiembre, 2001.
Pineda R., César Enrique. "Samba SI!, ¡Davos NO!, Los otros ritmos de Porto Alegre." ALAI-amlatina Agencia Latinoamericana de Información. 7 de Febrero, 2005 http://alainet.org
Las Penélopes
http://www.penelopes.org/Espagnol/
Son mujeres que tienen por compromiso voluntario de promover, editar y difundir informaciones, utilizando todo tipo de medios, desde el punto de vista de las mujeres para favorecer toda actividad que asegure el intercambio, el tratamiento, la actualización, la concentración y la difusión de estas informaciones en favor de todas las mujeres del mundo.
La Marcha Mundial de las Mujeres
http://www.marchemondiale.org/es/cancun2003.html
Es una red feminista de acciones mundiales cuyos temas centrales son la lucha contra la pobreza y la violencia hacia las mujeres. Creen en la mundialización de la solidaridad, afirman gran valor a la diversidad en el seno del movimiento de las mujeres y están convencidas de la importancia del liderazgo de la mujer, así como de la necesidad de confrontar sus ideas y estrategias con las de otros grupos feministas y movimientos sociales. Creen en la importancia de un movimiento internacional de mujeres, autónomo, transparente, democrático y creativo, así como en la necesidad de trabajar en alianza con otros movimientos sociales.
Foro Social Mundial
http://www.forumsocialmundial.org.br/
El FSM es un espacio de debate democrático de ideas, profundización de la reflexión, formulación de propuestas, cambio de experiencias y articulación de movimientos sociales, red, ONGs y otras organizaciones de la sociedad civil que se oponen al neoliberalismo y al dominio del mundo por el capital y por cualquier forma de imperialismo, y buscan la construcción de una sociedad planetaria que tiene el ser humano como el centro. El FSM propone charlas alternativas para construir una globalización solidaria, de respecto a los derechos humanos universales, así como también a todos los ciudadanos y ciudadanas en todas las naciones y al medio ambiente, apoyada en sistemas e instituciones internacionales democráticos a servicio de la justicia social, de la igualdad y de la soberanía de los pueblos. Carta de Principios
Choike
http://www.choike.org/nuevo/about/index.html
Es un portal destinado a mejorar la visibilidad de los contenidos producidos por las ONG del sur. Una plataforma donde las ONG pueden difundir su trabajo y a su vez alimentarse de diversas fuentes de información organizadas desde la perspectiva de la sociedad civil del sur.
Midia Independiente
http://www.midiaindependente.org
Es una red brasileña de productores y productoras independientes de medios que busca ofrecer a público información alternativa y crítica de calidad que contribuya para la construcción de una sociedad libre, igualitaria y respetuosa del medio ambiente. Pretende da voz a quines no tienen y es una alternativa a los medios empresariales que distorsionan los hechos y presentan interpretaciones de acuerdo a los intereses de las élites económicas, sociales y culturales.
Rebelión
http://www.rebelion.org/seccion.php?id=5
http://www.rebelion.org/mujer/030404glez.htm
Pretende ser un medio de información alternativa que publica noticias que no son consideradas importantes por los medios de comunicación tradicionales. También, dar a las noticias un tratamiento diferente, más objetivo, en la línea de mostrar los intereses que los poderes económicos y políticos del mundo capitalista ocultan para mantener sus privilegios y el status actual. Quieren ayudar a todos los grupos, ONG's y personas que trabajan por cambiar este mundo bajo una perspectiva radicalmente diferente, más justa, igualitaria y equilibrada social y ecológicamente.
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Indymedia Argentina Centro de Medios Independientes (( i )) es un colectivo sin fines de lucro y democrático de voluntarios, y sirve como la unidad de organización local de la red Indymedia global. Los que no están en concordancia con los intereses de alguna gran corporación no tienen voz en los medios tradicionales. La televisión, los diarios, las revistas de circulación masiva están en manos de un puñado de grupos económicos, que informan según sus propios intereses. La cámara y el micrófono de estos medios nunca están del lado de los que no tienen voz, de los trabajadores, de los estudiantes, de los desocupados.
La Minga. Informativa
http://www.movimientos.org/
Es un espacio de convergencia en el campo de la comunicación de redes, campañas y coordinaciones de movimientos sociales de América Latina y el Caribe que conforman la Comunidad Web de Movimientos Sociales (CWMS).
Durante el V Foro Social Mundial, la Minga organizó una cobertura especial sobre los principales eventos. Diariamente, más de veinte comunicadores/as provenientes 10 países elaboraron sus notas y artículos que sirvieron como fuentes de información y consulta tanto para las organizaciones sociales como para las audiencias internacionales interesadas en estos procesos.
Mariela Jara
"El FSM excluye temas sobre derechos de mujeres"
Pulsar-AMARC
31-1-2005
http://pulsar.amarc.org/nota.php?id=3687
La autora nos habla que los temas relacionados a los derechos de las mujeres son algunos de los que continúan siendo excluidos de los debates del Foro Social Mundial, opinó Ximena Machicao, feminista de Bolivia de la red REPEM. Evaluó que otros que dieron nacimiento a este espacio como la lucha contra el modelo neoliberal y la pobreza se han consolidado pero, en contraposición, otros relacionado a los demás derechos de las mujeres, raciales y étnicos, no son visibilizados. "Por eso decimos que sigue siendo un foro sesgado y discriminador", puntualizó.
Articulación Feminista Marcosur
"Forummentalismos: Las contradicciones del forum social mundial"
CHOIKE
31-1-05
http://www.choike.org/nuevo/informes/2554.html
Desde el barco de la Articulación Feminista Marcosur, las feministas plantean que el FSM no ha incorporado la lucha contra toda forma de fundamentalismo de la misma manera en que lo ha hecho en su oposición a la globalización neoliberal y al militarismo.
"Campaña por una Convención Interamericana de los Derechos Sexuales y los Derechos Reproductivos"
http://www.convencion.org.uy/
La campaña pretende Impulsar un instrumento internacional de derechos humanos destinado a promover y potenciar el reconocimiento y la vigencia de estos derechos. La propuesta que están intentando posicionar se ubica en un campo central de las disputas políticas, sociales y éticas de nuestros tiempos respecto de las libertades, los sujetos y las formas de organización y valoración de la sexualidad y la reproducción en nuestras sociedades. Se inscribe en aquellas luchas que apuestan por una democratización radical de la vida para todos los seres humanos.
Su objetivo final es institucionalizar un discurso de derechos que coloque en el centro la recuperación y la reapropiación de los cuerpos y vidas de las mujeres. Que se reconozca a las mujeres su condición de sujetas plenos desde una visión que amplíe el horizonte de sus libertades y otorgue nuevos significados a los principios de igualdad y no discriminación para todos los seres humanos.
Carta Mundial de las Mujeres para la Humanidad.
http://www.marchemondiale.org/es/
Las delegadas de la Marcha Mundial de las Mujeres, reunidas en Kigali (Rwanda), aprobaron el 10 de diciembre de 2004, la Carta Mundial de las Mujeres para la Humanidad que propone construir un mundo sin explotación, opresión, intolerancia y exclusiones, donde se respetan la integridad, la diversidad, los derechos y libertades de todas y todos, un mundo basado sobre la igualdad, la libertad, la solidaridad y la paz. En la Carta, mediante 31 afirmaciones, se describen los principios esenciales y básicos para construirlo. Entre el 8 de marzo y el 17 de octubre de 2005 tendrá lugar el relevo de la carta Mundial de las Mujeres para la Humanidad. Las mujeres pasarán la Carta de país en país organizando con esta ocasión diversas acciones. Ellas confeccionarán también una manta de solidaridad ilustrando los valores de la Marcha.

