Por Ana Elena Obando, Whrnet
Las consultas informales sobre las Resoluciones de Violencia contra las Mujeres y VIH concluyeron hoy, sin que se llegara al consenso en materia de derechos sexuales. Los sospechosos de siempre, la alianza non-sancta entre Paquistán, Egipto, Sudán, Irán, EEUU, la Santa Sede, más Costa Rica, la República Dominicana y Ecuador, se opusieron con fuerza a todo lenguaje que utilizara un enfoque de la sexualidad basado en los derechos. La misma retórica de "ningún derecho nuevo" que se utilizó en la Comisión de la Condición de la Mujer en marzo está probando ser peligrosa, dado que los delegados la usan para justificar las posturas conservadoras de sus estados.
Esta alianza insistió también en las palabras "salud sexual y reproductiva", y a los actores conservadores les gustaría sustituir "servicios de atención a la salud" por "servicios de atención a la salud y servicios sociales". La Santa Sede sostiene que este cambio es más "integral". Las mismas delegaciones también abogan por la utilización de los términos "violencia intrafamiliar" en reemplazo de "violación marital", afirmando que dicha terminología es más "abarcativa". Por supuesto, así se minimiza el carácter delictivo de la violación marital. Las consultas bilaterales se han intensificado para llegar al consenso, pero mi sensación general es que estos párrafos van a ir a votación la semana próxima.
La semana pasada, Rachel Mayanja - Asistente del Secretario General y Asesora Especial del Secretario General en Temas de Género y Progreso de las Mujeres- subrayó la importancia de la Convención para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) para promover y proteger los derechos de las mujeres en todo el mundo. Dijo que "la violencia contra las mujeres sigue siendo una realidad perturbadora y la impunidad de que gozan los perpetradores agrave aún más esta manifestación flagrante de discriminación. La trata de mujeres y niñas parece estar aumentando, mientras que la discriminación basada en el género ha alimentado la vulnerabilidad de mujeres y niñas frente a la pandemia del VIH/SIDA".
Pero aún hay una brecha entre esa retórica y las posturas de algunas delegaciones.
También mientras se estaban desarrollando estas consultas, los miembros de la CDH se reunieron informalmente para hablar sobre la reforma de la ONU. Kofi Annan, Secretario General de las Naciones Unidas, explicó en detalle las propuestas para reformar la maquinaria de derechos humanos de las Naciones Unidas en su discurso del 7 de abril ante la Comisión. Las reformas que se están proponiendo apuntan a los tres principales pilares de la maquinaria de derechos humanos de la organización: el sistema de organismos encargados de vigilar el cumplimiento de los tratados, la oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos y la maquinaria intergubernamental.
El Secretario General dijo que la más radical de sus propuestas implica el reemplazo de la Comisión misma por un Consejo de Derechos Humanos más reducido. Según él "el Consejo será un organismo permanente , capaz de reunirse cuando sea necesario en lugar de hacerlo sólo durante seis semanas al año. Debería tener una función explícitamente definida como cámara de revisión entre pares, y su principal tarea debería ser la de evaluar el cumplimiento de todas las obligaciones en materia de derechos humanos por parte de todos los Estados, dándole expresión concreta al principio de que los derechos humanos son universales e indivisibles. Además, el Consejo debería estar en condiciones de brindar asistencia técnica a los Estados y de proporcionar consejos en materia de políticas tanto a los Estados como a los organismos de Naciones Unidas".
La semana pasada, el informe del Secretario General también habló de integrar los derechos humanos de las mujeres en todo el sistema de Naciones Unidas (E/CN.4/2005/68). Señaló que "mientras que se ha prestado una atención creciente a los derechos de las mujeres en el trabajo del sistema de derechos humanos de Naciones Unidas, la utilización de análisis basados en el género y la integración de la perspectiva de género han sido menos metódicas". El informe señaló que la participación de las mujeres en el trabajo de los mecanismos de derechos humanos es importante para garantizar que se le preste la atención suficiente a los derechos de las mujeres y a las cuestiones de género.
El informe sugirió que la Comisión tal vez desee "considerar pasos específicos para alentar un mayor balance en la nominación, nombramiento y elección de expertas ante los mecanismos de derechos humanos y prestar mayor atención a la participación de las mujeres en las actividades de derechos humanos".
Otros informes dignos de mención son los siguientes:
- La Relatora Especial sobre Trata de Personas, especialmente Mujeres y Niños, Sigma Huda (E/CN.4/2005/71) informó que "según datos recientes, si bien la mayoría de las víctimas de la trata son mujeres y niñas traficadas para la explotación sexual comercial, números significativos de seres humanos son traficados para la explotación laboral, y también hay niños y niñas traficadas para su adopación internacional".
- El informe del Relator Especial sobre Vivienda Adecuada, Miloon Kothari (E/CN.4/2005/48), afirmó que la carencia de vivencia es el síntoma tal vez más visible y severo de la falta de respeto al derecho a una vivienda adecuada. Estimaciones de Naciones Unidas indican que aproximadamente 100 millones de personas en el mundo entero no tienen dónde vivir. Más de 1 billón de personas tienen viviendas que no son adecuadas. El Relator pidió que "se formulen planes de vivienda pública para las personas pobres, dándole prioridad a la reforma agraria y de la tierra; la promulgación de leyes que protejan el derecho de las mujeres a la vivienda adecuada, la creación de refugios en centros urbanos, y la integración del desarrollo rural para encarar la migración involuntaria a las ciudades".
- Por último, el informe del Relator Especial sobre el Derecho a la Salud, Paul Hunt, (E/CN.4/2005/51) subrayó los derechos de las personas con discapacidades mentales. Consideró, por ejemplo, este tema en el contexto de las libertades, derechos, la no discriminación y la igualdad, la participación, la asistencia y cooperación internacionales. La segunda sección del informe resalta brevemente tres temas de discapacidad mental que exigen atención particular: la discapacidad intelectual, el derecho a la integración en la comunidad, y el consentimiento para los tratamientos.
La resolución sobre salud puso énfasis en la necesidad de asegurar que a las personas con discapacidades se les garantice protección igualitaria para sus derechos a la salud sexual y reproductiva, incluyendo la protección frente a la esterilización forzada y la violencia sexual.
De nuevo en este caso, los párrafos referidos a los derechos sexuales y reproductivos irán a votación probablemente.
Hasta mañana,

