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Derecho al Trabajo
Julio 2003

Por Ana Elena Obando, WHRnet

Vistazo General
Mecanismos de Derechos Humanos
Hechos y Cifras
Recursos Adicionales


Vistazo General

El concepto androcéntrico de trabajo se ha redefinido desde la perspectiva de género para incluir las actividades de la reproducción y diferenciar entre la dimensión extradoméstica, orientada hacia el mercado y las actividades ligadas a la reproducción como el trabajo doméstico y la producción para el consumo familiar. La mayor parte del trabajo que hacen las mujeres es "invisible" en las cuentas y los censos nacionales, a pesar de su obvio valor productivo y social. Esto se debe a que se dedican activamente a la agricultura en pequeña escala, el sector "paralelo" o no estructurado (informal) y los quehaceres domésticos, esferas para las cuales existe una notoria insuficiencia de datos. Además, la labor de la mujer a menudo no es remunerada, incluidos los esfuerzos por acarrear agua, recoger combustibles, procesar y cocer los alimentos y atender a los hijos. El trabajo femenino en la esfera pública ha venido a suplir la ausencia o baja de los ingresos familiares, enfrentando el aumento de los precios de los alimentos y artículos de primera necesidad, y la reducción de los presupuestos de los servicios sociales, que se tradujo en un deterioro de las prestaciones de salud, educación y vivienda.

Aunque las mujeres latinoamericanas han alcanzado prácticamente el mismo nivel de educación que los hombres, e incluso lo han superado en algunos países, participan menos en el mercado, sus empleos son los peor pagados y muchas de ellas trabajan en condiciones de inseguridad e insalubridad desprovistas de toda garantía laboral. El techo de cristal y las diferencias salariales entre ambos sexos siguen siendo bastante significativas en la mayoría de los países. Además la tasa de desempleo casi siempre es superior para las mujeres.

La participación de la mujer en el mercado de trabajo sigue siendo muy inferior a la del hombre. En Brasil, el 56 por ciento de las mujeres participa en el mercado laboral; en Chile el 44 por ciento; Colombia 56 por ciento, México 43 por ciento y Perú 55 por ciento, mientras que en todos estos países la participación de los hombres supera el 77 por ciento.

Asimismo, a pesar de que la brecha salarial ha disminuido considerablemente en muchos países como Honduras, Venezuela, Brasil, Colombia, Argentina y México, la mujer gana menos que el hombre en todos los países de la región a excepción de Costa Rica. En Argentina, la mujer gana el 98 por ciento del salario de un hombre, en México 89 por ciento, en Colombia 84 por ciento, en Perú 80 por ciento, en Brasil 77 por ciento al igual que en Chile, en El Salvador 74 por ciento y en Nicaragua 64 por ciento.

La discriminación de género en el ámbito laboral puede producirse en cada etapa del empleo, desde la selección y contratación hasta la formación y la remuneración, y abarca la segregación profesional y el momento de la terminación de la relación de trabajo. En cada etapa se dan diversos obstáculos para la promoción y el desarrollo de su carrera, entre ellos, el acoso sexual, que es una forma de violencia de género que excluye a las mujeres del ámbito público laboral.

Consecuencia de la socialización y los obstáculos genéricos en este campo, mujeres y hombres trabajan en diferentes sectores de la economía y además ocupan distintos puestos dentro del mismo grupo profesional. Si lo vemos en forma piramidal, las mujeres siempre ocupan los puestos de la base en mayor proporción y en mucho menor proporción los puestos jerárquicamente importantes donde se toman las decisiones.

La tendencia actual es que las mujeres se empleen en trabajos informales y se reduzca su campo de ocupaciones debido a los prejuicios sexistas que asignan un deber ser laboral para cada sexo. Además, los hombres no se han incorporado al ámbito privado del cuido familiar en la misma proporción en que las mujeres han salido al ámbito público laboral. Es más probable entonces que las mujeres trabajen a tiempo parcial o mediante contratos de corta duración. Y aunque ahora existen muchos empleos donde contratan mano de obra femenina para producir productos de exportación, relacionadas con tecnologías de la información y comunicación, las desigualdades continúan existiendo en términos de salarios, jerarquías y promoción.

Aunque la participación de la mujer en la economía formal ha aumentado de manera continua, todavía existen obstáculos que afectan sobre todo a las áreas rurales y a las mujeres indígenas, ya que éstas enfrentan altas tasas de fertilidad, alto número de dependientes y falta de acceso a la tierra, por más que este se haya incrementado significativamente en países como Colombia, Costa Rica, Honduras, Nicaragua, Chile y El Salvador. México, sin embargo, es el país con la mayor brecha de género en la materia, pues las mujeres sólo representan el 21 por ciento de los propietarios de tierras ejidales. La discriminación en cuanto al acceso a la educación y a la salud coloca a la mujer indígena en una posición de desventaja a la hora de luchar contra la pobreza y la exclusión social.

La OIT ha propuesto fortalecer las legislaciones en materia de protección de la maternidad, ante un eventual despido injustificado, ampliar los servicios de apoyo al cuidado infantil, promover el acceso de la mujer a la capacitación, al crédito, capital y propiedad de la tierra, entre otras medidas de fomento a la igualdad.

Según las conclusiones del primer informe global sobre discriminación en el trabajo producido por la Organización Internacional del Trabajo:

  • La discriminación sigue siendo un problema común en el lugar de trabajo ya que si bien algunas de las formas más flagrantes de discriminación en el trabajo pueden haber disminuido, muchas continúan existiendo y otras han adquirido formas nuevas o menos visibles. Por ejemplo, el efecto combinado de la migración, la redefinición de los límites nacionales, los crecientes problemas económicos y las desigualdades han exacerbado ciertos problemas como la xenofobia y la discriminación racial y religiosa. Más recientemente, nuevas formas de discriminación por discapacidad, VIH/SIDA, edad u orientación sexual se han convertido en una causa de preocupación creciente.

  • Los progresos realizados en la lucha contra la discriminación en el trabajo no han sido uniformes, incluso en las formas reconocidas desde hace largo tiempo como la discriminación contra la mujer. Se afirma en el Informe que "la discriminación en el trabajo no desaparecerá por sí misma ni tampoco el mercado se preocupará de ese problema". Así por ejemplo, si bien el número de mujeres que recibe un salario en la actualidad es mucho mayor que hace 50 años, las mujeres aún se ven relegadas a trabajos poco calificados. Incluso en los países en los que las mujeres han recibido una educación igual o mejor que la de los hombres, el "techo de cristal" obstaculiza a menudo su último ascenso hacia la cima. Y, en todo el mundo, la mayoría de las mujeres continúa ganando menos que los hombres.

  • Las desigualdades dentro de los grupos discriminados continúan aumentando. Si bien las políticas antidiscriminatorias han conducido a un aumento del empleo y las ganancias de numerosos grupos desfavorecidos, las desigualdades dentro de estos grupos, siguen en aumento. Las políticas de discriminación positiva, por ejemplo, contribuyeron a crear, en algunos países, una nueva clase media de personas que antes eran discriminadas. Es decir que unos pocos llegan a la cima de la escala social mientras que la mayor parte de la gente continúa entre los que reciben peores salarios y son socialmente excluidos.

  • La discriminación empuja a menudo a las personas a trabajos con salarios bajos dentro de la economía "informal". Las personas discriminadas quedan frecuentemente atrapadas en los peores empleos en los que se les niega toda prestación, protección social, formación profesional, capital, tierra o crédito. Las mujeres, más que los hombres, tienen mayores probabilidades de verse empleadas en este tipo de actividades invisibles y subestimadas, como el servicio doméstico pagado, el trabajo familiar no remunerado y el trabajo en el hogar.

  • El fracaso en la erradicación de la discriminación contribuye a perpetuar la pobreza. Las personas discriminadas se encuentran a menudo entre los más pobres entre los pobres y la pobreza es más grave entre las mujeres que en otros grupos discriminados. En el Informe se afirma que la discriminación genera una red de pobreza, trabajo infantil y trabajo forzoso y exclusión social; y agrega que "la eliminación de la discriminación es indispensable para cualquier estrategia viable tendiente a la reducción de la pobreza y al desarrollo económico sostenible."

  • Todos se benefician con la eliminación de la discriminación en el trabajo: los individuos, las empresas y la sociedad en su conjunto. La equidad y la justicia en el lugar de trabajo fomentan en gran medida la estima y el buen estado de ánimo de los trabajadores. Una mano de obra más motivada y productiva mejora la productividad y la competitividad de las empresas. Una mejor distribución de las oportunidades para desarrollar y utilizar los talentos de los distintos grupos de la sociedad, contribuye a lograr la cohesión social en sociedades cada vez más diversificadas.

Mecanismos de Derechos Humanos

Desde 1919, la Organización Internacional del Trabajo aborda, dentro de los temas más urgentes del mundo del trabajo, la situación de las mujeres y de los menores. La industrialización requería con intensidad mano de obra que fuera de bajo costo. Las mujeres constituían mano de obra de baja remuneración, concentrada en trabajos de escasa calificación, peligrosos, y sin protección. Un panorama no tan diferente del actual.

Entre las primeras Normas Internacionales del Trabajo emitidas por la O.I.T., se encuentran el Convenio No.3 sobre Protección de la Maternidad y el Convenio No.4 sobre Trabajo Nocturno (mujeres). La estructura tripartita de la O.I.T. (constituida por representantes de Gobiernos, Organizaciones de Trabajadores y de Empleadores) permite que estas normas, una vez aprobadas, se incorporen a las legislaciones nacionales de los países miembros.

En 1944, emerge otro instrumento relacionado con los derechos laborales de las mujeres: La Declaración de Filadelfia. Esta Declaración reafirma los principios fundamentales sobre los cuales está basada la Organización Internacional del Trabajo, sintetizando los elementos claves de un desarrollo socioeconómico basado en el desarrollo de la persona:

"Todos los seres humanos, sin distinción de raza, credo o sexo, tienen derecho a perseguir su bienestar material y su desarrollo espiritual en condiciones de libertad y dignidad, de seguridad económica y en igualdad de oportunidades."

En 1946, Naciones Unidas creó la Comisión sobre la Condición jurídica y social de la mujer; un primer paso concreto en el reconocimiento institucional de la necesidad de analizar el status de la mujer y formular instrumentos adecuados para fortalecerlo.

Asimismo se pueden citar otros instrumentos relacionados con este derecho humano, a saber:

Hechos y Cifras

Cada año se generan en el mundo dos millones de incapacidades laborales por enfermedades y accidentes vinculados al trabajo, siendo las mujeres las más afectadas.

  • La OIT señaló que los trabajos pesados como el cultivo y la cosecha pueden provocar partos de niñas(os) que nacen muertos y nacimientos prematuros.

  • La proporción de mujeres empleadas en los sectores industriales y de servicios ha aumentado rápidamente en las dos últimas décadas. En numerosos países las mujeres constituyen en la actualidad alrededor del 50 por ciento de la mano de obra.

  • La OIT ha señalado que existe una tasa mayor de enfermedades relacionadas con el estrés entre las mujeres, lo que puede obedecer a la asignación de tareas repetitivas, que deben realizarse a gran velocidad y no dejan espacio para la toma de decisiones ni creatividad.

  • Las lesiones, debidas a las repetidas presiones, son también frecuentes entre las trabajadoras del sector industrial. Otro factor responde a la doble carga de trabajo que recae a menudo sobre las mujeres que deben trabajar y ocuparse del hogar.

  • De los más de 42 millones de personas en el mundo que están infectadas de VIH, al menos 26 millones son trabajadores y trabajadoras de entre 15 y 49 años que se encuentran en la etapa más productiva de su vida laboral.

  • La OIT ha dicho que el SIDA ataca gravemente a los grupos más vulnerables de la sociedad, entre ellos los de bajos recursos, las mujeres y los niños, exacerbando problemas ya existentes de inadecuada protección social, desigualdades de género y trabajo infantil.

  • La OIT calcula que existen en el mundo cerca de 250 millones de trabajadores de entre cinco y 14 años, muchos de ellos explotados en trabajos peligrosos, en la agricultura, minas, canteras, fábricas de ladrillos, de cerillos y fuegos artificiales, tejido de alfombras, servicio doméstico, prostitución y pornografía además de conflictos armados.

  • La OIT reconoce que las niñas son empleadas en las peores formas y condiciones de trabajo.

  • El desempleo urbano afecta a 6.5 millones de mujeres en América Latina con la de que aproximadamente un tercio de los hogares son dirigidos por ellas. Además, sufren mayor cesantía y precariedad laboral que los hombres, ganan menores sueldos y tienen un mínimo acceso a la seguridad social.

  • De acuerdo a recientes investigaciones de la OIT en América Latina, las tasas de desempleo de mujeres superan a las de hombres, con excepción de Argentina, donde el aumento del desempleo masculino superó al femenino.

  • Uno de los más altos índices de desempleo femenino se encuentra en Colombia, con el 22 por ciento, seguido por Uruguay con un 20,3 por ciento y Panamá con el 19,3 por ciento, según datos del año pasado. México ofrece las menores tasas de desempleo en ambos sexos, que no superan el 2,7 por ciento.

  • A nivel regional latinoamericano, la cifra promedio ponderado de desempleo femenino en las ciudades se encuentra en el nivel del 9,4 por ciento.

  • El porcentaje de mujeres ocupadas en la economía informal urbana creció del 47,5 al 50 por ciento en la última década, mientras que los hombres subieron del 39,5 al 44 por ciento.

  • Según la OIT, la calidad de los empleos femeninos en el sector informal es inferior a la calidad de los empleos masculinos porque las mujeres trabajan en mayor proporción en actividades más desprotegidas como el trabajo familiar no remunerado, el trabajo a domicilio y el servicio doméstico.

  • Cerca del 38 por ciento de las asalariadas no cotizan a la seguridad social, mientras que el porcentaje en el sector informal se dispara al 72 por ciento de trabajadoras.

  • Las mujeres tienen más necesidad que los hombres de la protección social ya que además de las contingencias comunes a ambos sexos tales como vejez, invalidez, salud, desempleo y accidentes laborales, ellas necesitan una protección específica a su función reproductora.

  • Sobre la idea de que las mujeres generan un mayor costo laboral para los empleadores, la OIT aclaró que las licencias por maternidad, reemplazos y tiempo dedicado a la lactancia representan menos del 2 por ciento de la remuneración bruta mensual de las empleadas, según datos recogidos en Argentina, Brasil, Chile, México y Uruguay.

  • La renuencia a contratar mujeres por los gastos de maternidad tiene un débil argumento porque las licencias son financiadas por fondos públicos o la seguridad social, aclaró la OIT.

  • El sector no agrícola, ya sea el comercio o el sector agro exportador, se está convirtiendo en el principal empleador de mujeres rurales, debido a que, entre otras cosas, permite compaginar las tareas productivas y reproductivas de las mujeres.

  • En Colombia, Costa Rica, Honduras y Nicaragua existen disposiciones legales para la titulación conjunta (hombre y mujer) de tierras. Y en Chile y El Salvador, la proporción de mujeres que obtuvieron sus títulos después de la contrarreforma ha sido significativa. La mayor brecha de género en el acceso a la tierra se encuentra en México, donde las mujeres representan el 21 por ciento de los propietarios de tierras ejidales, comparado con el 79 por ciento de los hombres.

  • En aldeas de Nepal las mujeres aportan un 22% al ingreso monetario del hogar, pero cuando se incluye la producción de subsistencia que no se comercializa en el mercado, su contribución llega al 53%.

  • Se estima que si se evaluaran correctamente las tareas domésticas no remuneradas que realizan las mujeres, agregarían un tercio a la producción mundial.

  • En los Estados Unidos, las mujeres aún siguen ganando 70 centavos por cada dólar que ganan los hombres con similar nivel educacional.

  • En 1994, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) informó la diferencia entre las tasas de empleo de mano de obra femenina en la India, cuando se utilizaba una definición amplia de "trabajo" y cuando se aplicaba una definición estricta.

Fuentes:

OIT, La OIT lanza el primer informe global sobre discriminación en el trabajo, (OIT/03/19), 12 de mayo de 2003

OIT, La hora de la igualdad en el trabajo

Banco Mundial, Nuevo estudio del Banco Mundial: Desafíos y oportunidades para la equidad de género en América Latina y el Caribe, Marzo del 2003

Silvia Magally, El trabajo pesado afecta más a mujeres: OIT, Mujeres Hoy, 1/5/03

Mujeres Hoy, Desempleo afecta a 6.5 millones de latinoamericanas, 1-5-03.

Superar la barrera de la falta de datos: prioridad de la investigación, Centro de Informacion de las Nacions Unidas para Mexico, Cuba y Republica Dominicana/Dia Mundial de Población.

Los productores rurales: tendencias y desafíos para el desarrollo socioeconómico, FAO.


RECURSOS ADICIONALES

Entrevistas

La Ciudadania Economica de las Mujeres: Asignature Pendiente de las Democracia, entrevista a Irene Brenes, hija del campo, trabajadora y feminista activista por los derechos humanos de las mujeres en el ámbito económico, miembra de la organización feminista Agenda Política de Mujeres y de la ONG laboral centroamericana ASEPROLA. (Julio 2003)

Enlaces

Mujer y Trabajo, sindicalismo y género
http://www.nodo50.org/mujeresred/trabajo.htm

En esta web se pueden encontrar diversos enlaces de organizaciones europeas que trabajan con los derechos laborales de las mujeres.

MujeresChile
http://www.mujereschile.cl/colaboradoras/infoteca/infomujer/proyectosley/index.php

MujeresChile es un proyecto Internet del Servicio Nacional de la Mujer (Sernam). Su principal objetivo es crear una comunidad virtual orientada a los distintos segmentos de mujeres usuarias de Internet que existen en Chile. La línea editorial del portal privilegia un enfoque transversal para abordar el tema de los derechos de la mujer y la incorporación de la temática de género se centra en la valoración de sus capacidades.

Cuadernos Mujer y Cooperativismo, Publicación Semestral N.2 2002
http://212.4.103.6/coceta/publicaciones/cuadernosmujer/cuaderno-2000-02.htm

Esta web brinda publicaciones electrónicas semestrales sobre las distintas situaciones de las mujeres en relación con su participación y discriminación al interior del cooperativismo.

El trabajo de la ONU en favor de la Mujer
http://www.un.org/spanish/womenwatch/un/

WomenWatch es un proyecto conjunto de las Naciones Unidas destinado a crear un espacio central en Internet dedicado a los asuntos relativos a la mujer en todo el mundo. Se estableció con el fin de supervisar los resultados de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, celebrada en Beijing en 1995. Fue fundado en marzo de 1997 por la División para el Adelanto de la Mujer, el Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer (UNIFEM) y el Instituto Internacional de Investigaciones y Capacitación para la Promoción de la Mujer (INSTRAW).

Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO)
http://168.83.61.132/areasyproyectos/proyectos/gyt/index.jsp

El Proyecto Género y Trabajo, instalado en Flacso desde fines de la década de los '80s, ha perseguido desde sus inicios un objetivo central de generación y difusión de nuevo conocimiento focalizado en la articulación teórica, conceptual, y de investigación empírica entre el campo amplio de la economía política del trabajo en el desarrollo y la literatura feminista internacional y nacional sobre el mismo tópico. El proyecto central ha experimentado mutaciones desde un énfasis original en la 'visibilización' de la subordinación de género en el ámbito doméstico y del trabajo industrial a través de la construcción de indicadores de la División Genérico-Sexual del Trabajo, a una concentración más reciente en la articulación de las dimensiones internacionales, regionales, nacionales y locales de la reestructuración productiva y de su 'generización' en el contexto de mundialización regional contemporánea.

Choike
http://www.choike.org/links_esp/about/index.html

Choike es un portal destinado a mejorar la visibilidad de los contenidos producidos por las ONG del sur. Es una plataforma donde las ONG pueden difundir su trabajo y a su vez alimentarse de diversas fuentes de información organizadas desde la perspectiva de la sociedad civil del sur.

Red Internacional de Género y Comercio
http://www.laneta.apc.org/generoycomercio/

Desde la primera Conferencia Mundial de la Mujer en 1975, se reconoce la contribución de las mujeres al desarrollo. Sin embargo, no se ha dado la misma atención al impacto del comercio mundial en las mujeres, aunque cada vez más, el "libre" comercio se está convirtiendo en una política económica clave a nivel internacional. Delante del levantamiento y análisis de estos impactos, la Red Internacional de Género y Comercio surge como resultado del Seminario de Mujeres p/ Planificación Estratégica en Género y Comercio (Women's Strategic Planning Seminar on Gender and Trade) que se llevó a cabo en Granada entre 8-11 de diciembre de 1999. De esta reunión participaron 48 mujeres de seis regiones del Norte y del Sur para discutir el "libre" comercio y los impactos futuros de los nuevos acuerdos comerciales sobre la vida de las

la Red Internacional para los Derechos Económicos, Sociales y Culturales (Red-DESC)
http://www.escr-net.org/EspGeneral/Home.asp

La Red Internacional es una nueva iniciativa de cooperación formada por grupos de todo el mundo que trabajan con el fin de garantizar la justicia económica y social. Su propósito es promover el reconocimiento de todos los derechos, haciendo hincapié específicamente en los derechos económicos, sociales y culturales (DESC). A través de la Red-DESC, los diversos grupos y personas pueden intercambiar información, desarrollar una voz colectiva, ampliar sus acciones, demostrar la ventaja concreta que representa aplicar un enfoque orientado a los DESC al trabajar con miras a la eliminación de la pobreza, y promover y defender políticas y prácticas económicas, sociales y culturales justas en todos los niveles.

Actuaciones

Reunión Ministerial del USDA en Sacramento, Junio 2003: Llamada de Acción desde el Sur Campaña Global
http://www.choike.org/cgi-bin/choike/links_esp/page.cgi?p=ver_campaign&id=1136

Campaña Global por la Reforma Agraria "Pan, Tierra y Libertad"
http://www.movimientos.org/cloc/show_text.php3?key=1659

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Asociación para los Derechos de la Mujer y el Desarollo (AWID) WHRnet