Por Ana Elena Obando, WHRnet

Roxana Nagygeller es una artista Bachiller en Fotografía de la Universidad Veritas de Costa Rica, Diplomada en Artes y Ciencias Fotográficas del Colegio Universitario de Alajuela, Costa Rica. Ha sido profesora de Fotografía en diferentes centros y universidades y ha expuesto en múltiples ocasiones en galerías de Holanda y Costa Rica, realizando una maravillosa exposición llamada "Con Ojos de Mujer" en el Festival de Artes de Mujeres por los Derechos Humanos y Centro de Cultura Fotográfica, apoyado por HIVOS. Cuenta además con algunas publicaciones en su campo y en este momento se encuentra realizando un proyecto relacionado con mujeres nicaragüenses migrantes en Costa Rica.
Al preguntarle sobre el proyecto ella expresó que la idea del mismo surge en parte de la sensación de desarraigo que muchas personas llevan dentro, ella incluida. De esa búsqueda interna del espacio y el lugar de identificación en la vida nació este proyecto. Su padre fue el primer emigrante con quien ella tuvo contacto, era un hombre que hablaba con su hermano y sus poquísimos amigos en una lengua musical e incomprensible para ella. Nos cuenta que su vida siempre ha estado llena de personas que van y vienen, ella misma ha ido y vuelto. Por eso conoce el aquí y el allá, que da lo mismo donde esté para quien añora su casa, su patio y su barrio.
Casi siempre sus trabajos giran en torno a la problemática femenina, porque dice que ella misma como mujer, con dos hijas, en ocasiones se angustia mucho de ese montón de conceptos errados con que se crece y se tiene que lidiar como mujeres en Latinoamérica.
En este trabajo concretamente es centrado en las mujeres nicaragüenses, “...porque ellas son parte de la realidad nacional, son esas ciudadanas de segunda categoría que están en las casas ayudando con la limpieza y la belleza de un espacio que no les pertenece, pero que cuidan como propio. Siempre añorando el calor de su Managua, la alegría de su barrio y el sabor de la comida de "allá" porque en el recuerdo lo de allá siempre es mejor. En cada imagen hay todo un mundo, ancho redondo y ajeno como los dulces sueños. Cada una de estas mujeres carga con una historia de desarraigo, de hijos que no están, de una madre o hermana que los cuida allá. De preocupaciones y angustias sobre el destino de sus hijas, o sobre el papeleo de su propiedad cuando la tienen. Viajan, cuando pueden, cargadas de regalos y sonrisas, de un poquito más de dinero para hacer algún arreglo en la casita, y con la esperanza de que ese fuera el viaje definitivo de regreso al hogar. De esta vez poder quedarse en casa y con la familia...”
Este trabajo fotográfico esta cargado de color, “... porque el color es simbólico y permite mantener la importancia de lo temporal. El acto ritual de visitar una casa y hacer un retrato a domicilio, como en este caso, es por un lado rescatar la antigua práctica del fotógrafo que va a los hogares y por otro lado, para ellas, es un momento de emoción, de protagonismo...”
Desde otra dimensión de la migración, su intención es crear un documento para el recuerdo, para la familia, para poder enviar a los hijos una foto hermosa de su madre que desde el aquí sonríe para el "allá".

Norma

Chepita

Marta

Gladys

Heidy

Norma

