Rosa Manzo, miembra del colectivo "Flor de Azalea", una instancia de anàlisis, estudios y propuestas alrededor de los derechos humanos de las trabajadoras del sexo. Ha sido coordinadora del Programa La Sala/Fedaeps, por cinco años (de 1998 al 2002).
WHRnet: ¿Porqué te involucraste en el trabajo e investigación de las trabajadoras sexuales migrantes?
Rosa Manzo: Mi permanencia por cerca de 20 años, acompañando el proceso organizativo de las trabajadoras del sexo ecuatorianas, no partió ni ha estado centrado en un trabajo investigativo. En La Sala trabajamos con un equipo de trabajadoras del sexo, en la prevención del vih/sida desde un enfoque holístico, de género y derechos, procurando el desarrollo personal y colectivo de las trabajadoras del sexo. Con este programa, en el 2001 fuimos reconocidas por ONUSIDA como una de las mejores prácticas en el sector. Desde 1982 he realizado un trabajo de acompañamiento a la primera autoorganizaciòn de trabajadoras sexuales que se formó en Ecuador, la Asociación de Trabajadoras Autónomas "22 de Junio" y a todo el proceso generado desde aquel entonces. Esa expermiencias están recogidas en dos pequeñas textos: "Nosotras, las Señoras Alegres" (Briones, Cordero y Manzo, 1991) y "Memorias Vivas" (Manzo, Murray, 2002). En 1997 tambièn coordiné una investigación piloto sobre Explotación Sexual, hay una revista y un texto ("Cuerpos sin sombra" y "La industria del sexo local") sobre esta experiencia.
Mi interés de siempre, en relación a este tema, más que académico ha sido -y sigue siendo- fundamentalmente humano, en búsqueda de respuestas desmitificadoras que contribuyan a romper las falsas distancias entre mujeres, a nuestra autoafirmación y no a la victimización ni el proteccionismo femenino.
El problema del estigma, el resguardo del anonimato, la búsqueda de mejores sitios de trabajo, etc. hace que las mujeres recorran sus propios países, cambien de lugares, y luego algunas traspasen las fronteras pasando a convertirse en las migrantes transnacionales. En este contexto es donde se habla con mayor fuerza del fenómeno, reduciéndolo en gran parte al problema del tráfico, y son esos mitos los que me impulsan a seguir buscando respuestas.
WHRnet: ¿Cuáles son las condiciones de vida de las trabajadoras sexuales latinoamericanas que migran a otras países?
Rosa Manzo: El problema de los derechos humanos para todo trabajador sexual existe en todas partes del mundo de manera bastante similar, dada la forma 'clandestina' de la industria del sexo. Si una mujer migra fuera de su país tiene todos los problemas comunes y corrientes de cualquier migrante, el estatus ilegal o casi-legal, la falta de papeles, la necesidad de esquivar controles, y, en el caso de alguien trabajando el sexo, la imposibilidad en la gran mayoría de los casos de regularizar su situación basado en ese trabajo.
En cada caso, hay experiencias diversas, pero, no se apartan del esquema de malas condiciones de vida dadas por el discrimen, la ilegalidad y persecusión de que son objeto. Mientras esta es casi la norma en el resto de trabajos en los que se ubican las migrantes latinoamericanas (sector servicios, trabajo domèstico), con el trabajo sexual sucede que muchas trabajadoras del sexo logran muy buenos ingresos económicos y, por lo tanto, mejoran su calidad de vida.
WHRnet: ¿Cuáles de esas condiciones violan derechos humanos desde la perspectiva de las trabajadoras sexuales?
Rosa Manzo: Las experiencias de las trabajadoras del sexo tienen que ver sobretodo con las leyes migratorias o de extranjería de los países destino (primer mundo), que dan paso al abuso y la arbitrariedad contra las personas, caracterizando todos los casos de trabajo sexual en el marco del forzamiento y la explotación. Dentro de las políticas prácticamente racistas y xenofóbicas, también está la represión en las calles y zonas de prostitución, donde se violentan principios fundamentales de los derechos humanos; y, finalmente, no hay que dejar de mencionar las acciones bien intencionadas de personas y organismos de apoyo que sustentan sus políticas y acciones desde posiciones de superioridad frente a las migrantes del tercer mundo, en especial, las que están en la industria del sexo, lo que contribuye a generar dependencias, desempoderando a las mujeres y reforzando sus vulnerabilidades y riesgos.
WHRnet: ¿Qué porcentaje de las mujeres latinas pensás que eligen trabajar en la industria del sexo y qué porcentaje son forzadas a hacerlo?
Rosa Manzo: No existe una identidad 'trabajadora sexual migrante'. Son personas que quieren o tienen que migrar y luego trabajar y la manera más rápida o eficaz de conseguir plata es vender sexo. Parte de lo que he aprendido en estos años es tratar de no mirar en blanco o negro ni generalizar la realidad de las mujeres. En primer lugar, no hay tales porcentajes en ningún lado; y, en segundo, aunque el fenómeno del tráfico de latinas está presente en la industria del sexo, para explicarnos la presencia de mujeres en ella, probablemente es necesario indagar muchos más elementos que la propia decisión, la elección o la coacción de las mujeres, que también resultan conceptos bastante polémicos y subjetivos.
Los que publican cifras sobre mujeres traficadas lo hacen por razones políticas, porque no puede haber datos sobre estas cosas. El problema es que en el pánico moral sobre la prostitución y el tráfico, mucha gente está publicando 'datos' sin base y haciendo generalizaciones irresponsables.
WHRnet: ¿Qué es, para qué sirve y qué servicios ofrece la lista de correo "industria del sexo"?
Rosa Manzo: La lista tiene el propósito de abrir un espacio de información, encuentro y diálogo de personas dedicadas a la investigación, diversos programas de apoyo a las trabajadoras del sexo, profesionales, religiosas, etc. pero, fundamentalmente, para las propias trabajadoras del sexo. En Europa se conoce muy poco y muy mal sobre los latinos, y peor si ellos tienen vìnculos o trabajan en la industria del sexo. Por consiguiente, la lista tambièn da cabida a gente europea, y los idiomas que se manejan son el español, el portugùes, el francès y el italiano. Debo decir que esta lista es el único enlace que nos ha permitido intercambiar mejor experiencias entre la red latinoamericana e incluso haber compartido un evento en España en el 2002.

